María Lilia Rodríguez de Medina salió ayer a las 14 con su hijo, a almorzar. Su marido y sus otros tres hijos no estaban, por lo que la casa quedó sola. Al volver, una hora y media después, descubrieron que alguien había entrado. El hecho ocurrió en Balcarce al 200, en pleno Barrio Norte, zona considerada como la más segura de la capital tucumana.
“Volvimos temprano porque queríamos ver el partido (Boca-River). Entramos por el portón de los autos, por eso no nos dimos cuenta de que la puerta que da a la calle estaba barreteada. Cuando fuimos a abrir las otras puertas, vimos que estaban abiertas”, señaló la víctima.
Ante el miedo de que los delincuentes se encontraran adentro todavía, llamaron a la empresa de seguridad que presta servicios en el centro de consultorios que está al lado y que también es de su propiedad. Los vigilantes confirmaron que ya se habían ido.
“Sólo me robaron una PC que tenía cosas de trabajo y un Iphone 6. Pensamos que buscaban dinero, pero no había. Tampoco había joyas porque no uso”, relató Rodríguez de Medina.
Los delincuentes fueron directamente a los dormitorios principales. Incluso ingresaron a uno de ellos que estaba con llave tras forzar la puerta con una barreta. También estuvieron en el estudio de la casa. “Tiraron todo: libros de la biblioteca, cuadros. Quizás estaban buscando una caja de seguridad”, opinó la dueña de casa.
La mujer está convencida de que las personas que ingresaron a su casa hicieron un trabajo de “inteligencia”.
“Seguramente sabían que mi marido estaba de viaje y que la casa había quedado sola. Si no, hubiesen corrido al ver que había un auto en el garage. Ellos sabían que no había nadie”, comentó.
El de ayer fue el segundo robo que sufre la familia en menos de un mes. Según contaron las víctimas a LA GACETA, hace algunas semanas alguien ingresó trepando la pared del frente y robó algunas cosas que tenían en los autos. “Eso le pasó a todos los vecinos de la cuadra”, remarcó la mujer con preocupación.